|

La Ciudad de México no es más complicada u hostil que otras ciudades, pero como
todas tiene sus secretos. He aquí algunos; nunca está de más
conocerlos.
|
|
Antes de cruzar una calle mire en
ambos sentidos, aunque las señales indiquen que sólo se debe transitar
en uno.
Evite caminar por las calles después de las 10 p.m. Si tiene que hacerlo busque
las más iluminadas y concurridas.
Trate de no pedir ayuda a un policía a menos de que sea su única y
última opción.
Si va a manejar un auto por la ciudad, consigue un plano. Si crees que las indicaciones
de los citadinos o las señales públicas lo llevarán a su destino,
estás perdido.
Sé cortés, pero no abuses: puede prestarse a malas interpretaciones.
No comas nunca en establecimientos (puestos) improvisados o locales, a menos de que
no quiera salir del baño las siguientes horas.
Porta sólo el dinero en efectivo que requiera en el día, sólo
una tarjeta de crédito o débito y una identificación oficial.
Transita o camina a las horas de menor contaminación: 6:00 a 13:00 y 17:00
a 20:00 hrs.
Si alguien asegura conocer toda la Ciudad, ignóralo. Es un estúpido
o un ingenuo. El último que trato hacerlo murió en el intento.
Saluda al conductor del transporte colectivo y dale las gracias por todo. Quizá
lo desconciertes y llegues a tu destino sano y salvo.
Los lugares más cómodos del metro son al final del segundo vagón
y al principio del penúltimo.
Mantente alejado del Zócalo el 15 de septiembre por la noche y el 1 de mayo
por la mañana; también del Angel de la Independencia si México
gana en el futbol.
Desconfía de la propaganda que ofrece propiedades en donde gozarás
de buena calidad de vida y que está dentro de la ciudad. Ambas cosas son incompatibles.
La calzada de Tlalpan, una de las más extensas y transitadas de la Ciudad,
consta de cinco carriles: el de la extrema izquierda para tránsito lento y
vehículos pesados, el siguiente a su derecha para velocidad normal, el del
centro para los vehículos que darán vuelta, el siguiente de la derecha
es para que bajen pasajeros del transporte público, y el más próximo
a la acera para rebasar.
(Colaboración inolvidable
de Roberto Escartín)
Los sueños también se constituyen de muchedumbre de tardes brumosas,
de lluvias enérgicas, de buena compañía en el camino lento.
Si conduces un vehículo y vas a virar en la siguiente calle no te orilles
al último carril. Siempre habrá un auto mal estacionado, otro frenará
de improviso o un transporte público se detendrá por cuarta vez para
que suban pasajeros.
Ni por un instante te guíes por el pronóstico del tiempo. Aquí
no es Nueva York. (Puedes utilizarlo como referencia, pero en sentido opuesto.)
De los conductores de taxis y transportes colectivos, puedes esperar lo peor. Mantente
a distancia. Debes comprender que nadie puede permanecer en sus cabales si debe manejar
más de dos horas en esta Ciudad. (si además te topas con algunos de
esos choferes que además sea estúpido, Dios te ampare).
Nota para los extranjeros: muchos visitantes de la Ciudad vienen a vivir una experiencia
única , lo que la mayoría de las veces logran, pero si desean una experiencia
mágica en un país mágico como México es preferible ir
a otra ciudad menos peligrosa y más amigable.
La Ciudad de México es inmensamente disfrutable, si se está en Montevideo.
(Carlos Palleiro: no lo dijiste así, pero es la idea)
|
|