Sin ser el centro del país, a la ciudad de México llegan productos
de todas las regiones. Este comercio, de hondas raíces indígenas se
manifiesta en los ricos mercados, "puestos", tiendas, centros comerciales
y boutiques. Por fortuna, para muchos visitantes los precios en la ciudad
de México son comparativamente menores, lo que le dará ciertas ventajas
al adquirir casi todo, en especial artesanías, recuerdos o dulcería.
La ciudad no detiene su ritmo a la hora de comer, pero si decide dejar la calle por
un momento, la dificultad radica en elegir entre una pléyade de restaurantes,
bares y cafeterías. No sin razón la comida mexicana ha sido calificada como intensa y variadísima
para satisfacer el paladar.
Para llegar a la ciudad existen excelentes medios de transporte provenientes de todo el mundo y que cuentan con
un aeropuerto internacional, cuatro terminales de autobuses y una estación
de ferrrocarril.
Condesas, cineastas, escritores y hasta connotados estadistas se han refugiado en
los rincones de la ciudad de México, relatado sus aventuras y hasta se han
quedado a vivir. Así que, si usted sólo pensaba hacer un transbordo,
tal vez una estancia de varios días le permita
descubrir más cosas y así continuar su viaje, ya que la ciudad de México
es un punto estratégico para desplazarse a varias playas, parajes o ciudades
del país.